Bañarse con agua fría después de hacer ejercicio

Bañarse con agua fría después de hacer ejercicio

Bañarse con agua fría después de hacer ejercicio

bañarse con agua fria

 

Bañarse con agua fría puede ayudarte a sentirte más fresco y a tener un estilo de vida más saludable. Puede reducir tu ritmo cardíaco, limitar la inflamación en el cuerpo normalizando los valores de la presión arterial, así como controlar los dolores crónicos que se producen por estar fuera de forma debido a los hábitos de ejercicio poco exigentes.

Cuando hacemos ejercicio, nuestro cuerpo produce más energía y la sangre fluye hacia las zonas afectadas. Sin embargo, cuando la temperatura desciende mientras te bañas con agua fría, hace que tu temperatura central baje, lo que afecta a las hormonas segregadas por órganos como los pulmones o el hígado, haciendo que no funcionen correctamente porque son demasiado gruesos para el calor. Por eso puedes encontrarte agotado después de hacer ejercicio cuando hace calor, pero sintiéndote rejuvenecido al volver a casa con una bebida helada a mano.

Se ha demostrado una y otra vez que bañarse con agua fría es una forma estupenda de reducir el estrés del corazón, lo que puede ayudarte a rendir mejor durante la actividad física. Un estudio reciente publicado en la revista Journal of Strength and Conditioning Research confirmó estos hallazgos al demostrar que los atletas que se bañaban con agua helada tenían menos tensión cardíaca en comparación con los que se duchaban con agua caliente tradicional 

Beneficios en los deportistas

Limita el daño muscular

Los efectos del agua fría en el cuerpo son sorprendentes Todos sabemos que el ejercicio puede ser doloroso, pero lo que quizá no hayas tenido en cuenta es cómo este dolor varía en función de dónde se produzca en el brazo o la pierna. Por ejemplo, la rigidez (también conocida como inflamación muscular) afecta a las personas de forma diferente; algunas pueden experimentar sólo una pequeña molestia, mientras que otras informan de intensas descargas punzantes que suben por sus brazos después de hacer ejercicio.

Controla la inflamación

Otro beneficio de la vasoconstricción, es decir, limitar el aporte sanguíneo a los músculos. En este caso, los músculos o las estructuras que estén inflamadas por la actividad realizada van a dejar de estarlo mucho antes. Si no utilizamos el agua fría, la inflamación hará que siga llegando más y más sangre, empeorando la situación. Con el agua fría ayudamos a romper este ciclo, y prevenimos así tanto la inflamación como la aparición de edemas.

Otros beneficios de ducharse con agua fría

Bañarte con agua fría puede ser la clave para ayudarte a quemar más grasa. Un estudio descubrió que las personas que se bañaban con agua fría tenían una temperatura corporal más baja que las que estaban en un ambiente cálido, ¡lo que se cree que podría significar que están quemando algunas calorías innecesarias de estas zonas.

El agua fría puede tener un efecto positivo en la piel, ya que la hace más suave y la tonifica.

El frío puede ser realmente beneficioso para tu pelo porque no reseca la capa sebácea que hay bajo la piel. ¡Esto significaría que una aplicación tópica de agua helada podría tener más efectos positivos que un tratamiento con calor y ayudar a promover un crecimiento saludable!

Contraindicaciones de este hábito

Bañarte con agua fría no siempre es beneficioso. Si ya tienes frío, empeorará las cosas e incluso puede ser perjudicial Sin embargo, para quienes tienen la piel sensible o desean un impulso de energía del mundo exterior, darse estas pequeñas descargas puede ser útil para mejorar nuestro estado de ánimo cuando más lo necesitamos."

En segundo lugar, si tienes problemas circulatorios y estás enfermo o lesionado, la vasoconstricción causada por el agua fría puede ser perjudicial. También debes tener cuidado al hacer ejercicio en ambientes fríos, porque podría causar más estrés en el ya agotado sistema inmunitario de tu cuerpo

Bañarte con agua fría, pero de manera controlada

En vista de todo lo anterior, llegamos a la conclusión de que ducharse con agua fría tras hacer deporte es positivo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que debemos esperar unos 15 minutos antes de hacerlo. Esto es debido a que no es bueno someter al cuerpo a un cambio brusco de temperatura de manera tan repentina.

Todos conocemos esa sensación cuando el agua está demasiado fría y parece que tu piel no respira. Esto puede ser un verdadero fastidio, pero hay formas de superarlo Si empiezas con agua del grifo tibia en lugar de helada o hirviendo (o incluso a temperatura ambiente), ve disminuyendo poco a poco el tiempo que pasas en estas temperaturas hasta que finalmente acabes utilizando sólo fuentes templadas para el baño -recuerda: no sufras durante toda una sesión con las puntas de los dedos heladas; cuídate aumentando gradualmente los niveles de calor en consecuencia.

Bañarse con agua fría después de un entrenamiento tiene varios beneficios. En primer lugar, puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. 

El baño de agua fría es una forma estupenda de mejorar tu salud y bienestar. Puede ayudar a reducir la hinchazón y el dolor, aumentar la inmunidad y mejorar la circulación. Si aún no aprovechas esta práctica sencilla pero eficaz, ¡pruébala hoy mismo!




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