dolor de cuello

¿Sufres dolor de cuello al hacer ejercicio?

¿Sufres dolor de cuello al hacer ejercicio?

dolor de cuello

No hay nada como un buen entrenamiento, excepto quizás uno que acabe dejando tu cuello dolorido. Si te has enfrentado a este problema, no estás solo. El dolor de cuello durante el ejercicio es bastante común. Pero antes de abandonar por completo tu rutina de ejercicios, hay algunas cosas que puedes hacer para aliviar las molestias.

El dolor de cuello es un problema muy común, sobre todo cuando empiezas a hacer ejercicio después de un tiempo sin hacer nada. El cuello es una zona muy delicada y puede forzarse fácilmente. Hay muchos músculos, ligamentos y tendones en el cuello y todos ellos pueden verse afectados por el ejercicio. El dolor de cuello también puede ser causado por pasar mucho tiempo mirando fijamente, normalmente a una pantalla y por trabajo.

El dolor de cuello es algo habitual, sobre todo cuando se realiza una actividad física. Sin embargo, para algunas personas, el dolor de cuello puede ser una batalla constante, que impide su capacidad de llevar una vida normal.

Cuando el dolor de cuello se produce como consecuencia del ejercicio, a menudo se debe a la tensión ejercida sobre el cuello por el peso del cuerpo. Esto puede ocurrir al hacer una plancha abdominal, flexiones, remo invertido o cualquier otro ejercicio que implique colocar el cuerpo en posición horizontal con la cabeza libre.

Para evitar que el dolor de cuello se produzca durante el ejercicio, es importante mantener una buena alineación del cuello y utilizar la forma adecuada. Además, los ejercicios de cuello y los estiramientos pueden ayudar a fortalecer los músculos del cuello y mejorar la flexibilidad.

Con el cuidado y la atención adecuados, el dolor de cuello no tiene por qué ser un obstáculo para llevar un estilo de vida saludable y activo.

El dolor de cuello es un síntoma muy frecuente tanto en nuestro día a día como en la práctica de algún deporte. No es lo mismo tener un dolor ocasional en el cuello que tener un dolor cervical que nos impida llevar una vida normal o poder hacer nuestro deporte favorito.

Son muchas las causas que pueden provocarnos dolor de cuello, desde simples tensiones o contracturas hasta afecciones más complejas como las hernias discales. Asimismo, la forma en que realizamos los ejercicios también puede desencadenar o aumentar este tipo de dolor cervical debido al ejercicio.

Por eso, si experimentamos dolor de cuello debido al ejercicio, es esencial que acudamos al médico o al fisioterapeuta para averiguar qué está causando ese dolor y cuál es la mejor manera de tratarlo. Sólo así podremos resolver el problema y disfrutar de nuestro deporte sin dolor de cuello por el ejercicio.

Si no tienes algún problema médico diagnosticado en tus cervicales, la causa más probable del dolor de cuello cuando haces ejercicio al hacer abdominales, flexiones, remos, etc. no es que estás haciéndolo mal, ni es malo, ni se trata de un ejercicio que no sea para ti, ni a tu cuello tiene por qué ocurrirle nada.

Lo que está pasando es que no estás acostumbrado a estas posiciones y entonces los músculos de tu cuerpo no están específicamente en forma.

Y al poner a trabajar los músculos  a un nuevo esfuerzo para el que no están adaptados, al poco tiempo se fatigan, se sobrecargan y duelen, como ocurre con cualquier grupo de músculos de tu cuerpo cuando haces ejercicio.

Puede ser que sufras dolor de cuello si:

· Empiezas a hacer algo de ejercicio después de un tiempo sin hacer nada.

· Tienes tensión o molestias preexistentes en la zona.

· Pasas mucho tiempo con la mirada fija, generalmente en una pantalla y por trabajo.

    ¿Cómo puedes evitar el dolor de cuello?

    - Cuando sea necesario, realiza ejercicios de movilización para restablecer el movimiento de tu cuello. Te ayudarán a sentirte mejor y a evitar futuros problemas de dolor o molestias.


    - Realiza los ejercicios y las posiciones de forma gradual para que tu cuello se vaya acostumbrando a estos movimientos y se fortalezcan poco a poco. Realiza formas, tiempos y progresiones tolerables.

      Conforme pase el tiempo tu cuello desarrollará suficiente fuerza y resistencia como para tolerar el esfuerzo de mantener una postura ideal desde un punto de vista mecánico.

      Aquí te damos unos consejos sobre la forma ideal de realizar algunos ejercicios: 

      Ejercicios abdominales

      Cuando trabajamos nuestros músculos abdominales, es habitual hacerlo moviendo el tronco. Sin embargo, si te mueves con demasiado ímpetu y te inclinas hacia delante en lugar de tirar de ti mismo desde una posición de pie utilizando sólo los abdominales, esto puede provocar ciertos problemas, como dolor de cuello o lesiones en la espalda. Evita usar las manos para que no tires del cuello.

      Ejercicios de peso

      Tanto a la hora de trabajar con pesas como de utlizar una máquina, mide bien la cantidad de peso que vas a levantar. Lo mejor es que vayas cargando de poco a poco y subas el peso hasta que estés más fuerte. En el caso de las cervicales, los ejercicios de peso de más cuidado son los de barra, pues cuando el peso sobrepasa tus posibilidades al elevarlo por encima de los hombros, la zona de tu cuerpo donde se focaliza el esfuerzo extra es la zona cervical.

      Es importante utilizar el peso ideal para evitar lesiones ya que depende de tu condición física.  Consulta con tu entrenador lo que mejor  se adapte a tu constitución física y experiencia.

      Dónde colocar la mirada

      Por lo general,  Al hacer ejercicio, nuestros ojos deben estar siempre enfocados en un punto recto. Esto significa que si miras hacia abajo o hacia un lado, tu postura será incorrecta y podrías lesionarte Tu cuello debe permanecer rígido durante cualquier tipo de actividad física, así que intenta no girarlo demasiado en estas posiciones, ya que esto también puede acarrear problemas con las rodillas dobladas, etc. Una vez que hayas empezado, siéntete libre de relajarte en ellas, pero no te olvides de mantener la mirada hacia delante en todo momento, incluso durante los descansos entre series.

      Ejercicios para fortalecer el cuello:

      · Tira de la barbilla hacia el pecho, mantenla durante 5 segundos y suéltala.


      · Círculos en el cuello - haz movimientos circulares con el cuello, en el sentido de las agujas del reloj y luego en sentido contrario.


      · Ejercicios de postura de la cabeza hacia delante - empuja la cabeza hacia delante, mantenla 5 segundos y suéltala; repite 10 veces.


      · Postura del perro hacia arriba - desde una posición prona en el suelo, presiona hacia arriba en forma de V invertida, mantén la posición durante 5 segundos.


      · Postura del perro hacia abajo - desde la forma de V invertida, mueve las caderas hacia atrás hasta formar una U invertida con tu cuerpo; mantén la postura durante 5 segundos.

      El dolor de cuello durante el ejercicio es bastante común. Pero antes de abandonar por completo tu rutina de ejercicios, hay algunas cosas que puedes hacer para aliviar las molestias. En primer lugar, asegúrate de que te mantienes hidratado y bien alimentado tanto antes como después de tu entrenamiento. En segundo lugar, presta atención a tu postura y alineación cuando hagas ejercicio. Y por último, si el dolor persiste o empeora, asegúrate de consultar con un profesional de la salud. Teniendo en cuenta estos consejos, puedes seguir disfrutando de todos los beneficios de un buen entrenamiento sin tener que sufrir dolor de cuello





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